Nunca he tenido el alma revolucionaria esa que tanta admiraba en otras personas. No he sido de esas que salían a la calle cada vez que algo les molestaba, a rebentarlo todo por una causa justa, a hacerse ver... Nunca fui de esas y sigo sin serlo.
Sin embargo, soy de esas personas que sabe hacerse oír, sin ser yo nada de eso, siempre tuve una buena relación con las palabras, sobre todo con las escritas y es hora de que les de un uso más allá de la poesía y las divagaciones literarias. Es hora de que yo también muestre mi pequeña revolución de la única forma que sé, escribiendo.
Así que, si bien hay un blog donde dejo a mi alma delirar y escribir sobre mi realismo mágico particular, en este voy a dejar divagar a mi cerebro y me voy a dedicar a hacer una crítica, espero constructiva, de todas las injusticias e indecencias que, a mi parecer, se están dando en este nuestra sociedad. No pretendo convencer a nadie de nada pero, si con lo que digo consigo hacer reflexionar a alguien, me daré por satisfecha.
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