El miercoles mi hermano volvió de Afganistán. No puedo describir con palábras los sentimientos que me embargaron cuando lo abracé, cuando ví que estaba bien. Creo que todas las personas que estaban allí esperando a sus hermanos, hijos, padres, amigos... creo que hablo en nombre de todos cuando digo que hasta que no los abrazamos no respiramos tranquilos tras algo más de cinco meses.
Pero no es de la emoción del reencuentro de lo que quiero hoy hablar, sino de lo que viene detrás.
Me gustaría hablar de como mi hermano y sus compañeros nos pedían a sus familiares que les mandásemos, no solo comida, también sobres de hidratos de carbono y complementos alimentarios porque las raciones no les eran suficientes. Porque, hablando claro, pasaban HAMBRE.
Me avergüenza decir eso, me avergüenza decir que los soldados en una misión, en Afganistán, pasaban hambre y se intercambiaban las raciones con los soldados americanos quienes tenían tanta comida como deseaban. Pues sí señores, esta es España.
No es que yo sea muy partidaria del ejército, ni del todo por la patria, ni nada de eso... pero, al fin y al cabo, mi hermano es militar y claro, la sangre duele. Lo que no me explico es como en un país donde se destina un gran porcentaje del dinero público al Ministerio de Defensa no hay dinero para que los soldados se harten a comer después de estar todos el día en medio del secarral que es Afganistán.
No solo me parece sumamente vergonzoso eso, me parece casi más vergonzoso que un soldado español de misión reciba la mitad de dinero que reciben, por ejemplo, los italianos por parte de la OTAN. NO. No señores, no es que reciban la mitad de dinero de la OTAN, sino que el gobierno les retiene la mitad de lo que les corresponde. Sí, es decir, que no solo no les dan de comer decentemente sino que les retienen un dinero que les corresponde.
Así que tanto orgullo patrio me da nauseas, tanto oír a altos cargos públicos hablar de que son héroes me parece hipocresía, porque no puedes llamar a nadie héroe y estar maltratándolo.
Este es el país que tenemos y es el país que tenemos que cambiar.
domingo, 11 de noviembre de 2012
viernes, 9 de noviembre de 2012
STOP.
En qué clase de país de ignorantes y borregos se rescata a los bancos con dinero público y estos no dejan de echar a la gente de sus casas. Que alguien me lo explique porque yo no lo concibo. Me parece totalmente inadmisible.
Inadmisible que se expulse a las personas de sus hogares, que se las deje en la calle sin nada, bueno sin nada no, porque a pesar de estar en la calle deben seguir pagando la deuda, algo totalmente coherento ¿no? JÁ.
Inadmisible es que, los mismos responsables que han llevado a numerosas cajas a la ruina se jubilen con indemnizaciones millonarias cuando lo que realmente debería ocurrir es que tendrían que estar respondiendo ante la ley. RESPONSABILIDAD PENAL YA PARA LOS POLÍTICOS Y BANQUEROS INEPTOS. Y lo pongo en mayúsuculas porque inadmisible es que si un médico comete una negligencia debe responder ante un juez, ante la ley y puede incluso llegar a perder su licencia, un banquero o un político corrupto no tengan que hacerlo por llevar a cientos de personas a la ruina.
Inadmisible es y no sé hasta cuando en este país vamos a estar soportándolo. Porque es que ya no se trata ni de izquierdas ni de derechas, ni de PPs ni de PSOEs, ni de fachas ni de comunistas, ni de los de aquí o los de allá. Se trata de que se están riendo en nuestras caras, todos, sin excepción. Se trata de que los consejeros de la CAM cuya sede está en Alicante se iban a hacer reuniones en la India, sí, ahí al lado vamos. Se trata de que el presidente del Poder Judicial y del Tribunal Supremo se iba a cenar al restaurante más caro de Marbella a costa de nuestros impuestos. Que Dios nos salve de la conciencia de un juez, decían por ahí, y no iban tan desencaminados...
Podría seguir nombrando hechos vergonzosos e intolerantes, al menos por mi parte, de los que todo el mundo sale ileso porque una dimisión no es suficiente, al menos para mí. No es suficiente porque aún así hay personas que se están quedando en la calle y parece que es más fácil poner la otra mejilla. Despertemos ciudadanos. El país se está agrietando por momentos y estoy harta de oír noticias de personas que se tiran por la ventana ante un inminente desahucio. Estoy harta porque nadie debería morir por algo así y menos cuando con sus impuestos se ha rescatado al mismo banco que la echa de su casa.
STOP DESAHUCIOS.
Inadmisible que se expulse a las personas de sus hogares, que se las deje en la calle sin nada, bueno sin nada no, porque a pesar de estar en la calle deben seguir pagando la deuda, algo totalmente coherento ¿no? JÁ.
Inadmisible es que, los mismos responsables que han llevado a numerosas cajas a la ruina se jubilen con indemnizaciones millonarias cuando lo que realmente debería ocurrir es que tendrían que estar respondiendo ante la ley. RESPONSABILIDAD PENAL YA PARA LOS POLÍTICOS Y BANQUEROS INEPTOS. Y lo pongo en mayúsuculas porque inadmisible es que si un médico comete una negligencia debe responder ante un juez, ante la ley y puede incluso llegar a perder su licencia, un banquero o un político corrupto no tengan que hacerlo por llevar a cientos de personas a la ruina.
Inadmisible es y no sé hasta cuando en este país vamos a estar soportándolo. Porque es que ya no se trata ni de izquierdas ni de derechas, ni de PPs ni de PSOEs, ni de fachas ni de comunistas, ni de los de aquí o los de allá. Se trata de que se están riendo en nuestras caras, todos, sin excepción. Se trata de que los consejeros de la CAM cuya sede está en Alicante se iban a hacer reuniones en la India, sí, ahí al lado vamos. Se trata de que el presidente del Poder Judicial y del Tribunal Supremo se iba a cenar al restaurante más caro de Marbella a costa de nuestros impuestos. Que Dios nos salve de la conciencia de un juez, decían por ahí, y no iban tan desencaminados...
Podría seguir nombrando hechos vergonzosos e intolerantes, al menos por mi parte, de los que todo el mundo sale ileso porque una dimisión no es suficiente, al menos para mí. No es suficiente porque aún así hay personas que se están quedando en la calle y parece que es más fácil poner la otra mejilla. Despertemos ciudadanos. El país se está agrietando por momentos y estoy harta de oír noticias de personas que se tiran por la ventana ante un inminente desahucio. Estoy harta porque nadie debería morir por algo así y menos cuando con sus impuestos se ha rescatado al mismo banco que la echa de su casa.
STOP DESAHUCIOS.
Prefacio.
Nunca he tenido el alma revolucionaria esa que tanta admiraba en otras personas. No he sido de esas que salían a la calle cada vez que algo les molestaba, a rebentarlo todo por una causa justa, a hacerse ver... Nunca fui de esas y sigo sin serlo.
Sin embargo, soy de esas personas que sabe hacerse oír, sin ser yo nada de eso, siempre tuve una buena relación con las palabras, sobre todo con las escritas y es hora de que les de un uso más allá de la poesía y las divagaciones literarias. Es hora de que yo también muestre mi pequeña revolución de la única forma que sé, escribiendo.
Así que, si bien hay un blog donde dejo a mi alma delirar y escribir sobre mi realismo mágico particular, en este voy a dejar divagar a mi cerebro y me voy a dedicar a hacer una crítica, espero constructiva, de todas las injusticias e indecencias que, a mi parecer, se están dando en este nuestra sociedad. No pretendo convencer a nadie de nada pero, si con lo que digo consigo hacer reflexionar a alguien, me daré por satisfecha.
Sin embargo, soy de esas personas que sabe hacerse oír, sin ser yo nada de eso, siempre tuve una buena relación con las palabras, sobre todo con las escritas y es hora de que les de un uso más allá de la poesía y las divagaciones literarias. Es hora de que yo también muestre mi pequeña revolución de la única forma que sé, escribiendo.
Así que, si bien hay un blog donde dejo a mi alma delirar y escribir sobre mi realismo mágico particular, en este voy a dejar divagar a mi cerebro y me voy a dedicar a hacer una crítica, espero constructiva, de todas las injusticias e indecencias que, a mi parecer, se están dando en este nuestra sociedad. No pretendo convencer a nadie de nada pero, si con lo que digo consigo hacer reflexionar a alguien, me daré por satisfecha.
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